Día: 12 Octubre 2020

Crean hidrogel que podría ayudar a reparar nervios dañados

Las lesiones de los nervios periféricos (tejidos que transmiten señales bioeléctricas del cerebro al resto del cuerpo) a menudo resultan en dolor crónico, trastornos neurológicos, parálisis o discapacidad.

Ahora, los investigadores han desarrollado un hidrogel conductor extensible que algún día podría usarse para reparar este tipo de nervios cuando hay daños. Así los informan sus resultados publicados en ACS Nano.

Las lesiones en donde se ha cortado completamente un nervio periférico, como un corte profundo de un accidente, son difíciles de tratar. Una estrategia común, es llamada “nervio autólogo”, esto consiste en extraer una sección de nervio periférico de otra parte del cuerpo y coserla en los extremos del amputado. Sin embargo, la cirugía no siempre restaura la función y, a veces, se necesitan múltiples cirugías de seguimiento. También se han utilizado injertos de nervios artificiales, en combinación con células de soporte, pero a menudo los nervios tardan mucho en recuperarse por completo. 

Crédito: Adaptado de 
ACS Nano 2020, DOI: 10.102

Qun-Dong Shen, Chang-Chun Wang, Ze-Zhang Zhu y sus colegas querían desarrollar un tratamiento eficaz y de acción rápida que pudiera reemplazar el trasplante de nervio autólogo. Con este fin, decidieron explorar la conducción de hidrogeles, polímeros biocompatibles hinchados por el agua que pueden transmitir señales bioeléctricas.

Los investigadores prepararon un hidrogel conductor resistente pero estirable que contiene polianilina y poliacrilamida. El polímero reticulado tenía una red microporosa tridimensional que, una vez implantada, permitía que las células nerviosas entraran y se adhirieran, ayudando a restaurar el tejido perdido. 

El equipo demostró que el material podía conducir señales bioeléctricas a través de un nervio ciático dañado extraído de un sapo. Luego, implantaron el hidrogel en ratas con lesiones del nervio ciático. Dos semanas más tarde, los nervios de las ratas recuperaron sus propiedades bioeléctricas y su marcha mejoró en comparación con las ratas no tratadas. Porque las propiedades conductoras de electricidad del material mejoran con la irradiación de luz infrarroja cercana, que puede penetrar los tejidos, podría ser posible mejorar aún más la conducción nerviosa y la recuperación de esta manera, dicen los investigadores.

Publicado por: @enzodelahoz