“Aparejos” es el nombre del primer trabajo musical en vivo de los chilotes Wichañe | Décima Sinfonía

“Aparejos” es el nombre del primer trabajo musical en vivo de los chilotes Wichañe

El trabajo artístico del cuarteto castreño reúne una serie de composiciones que son parte de un trabajo audiovisual. 

Cuatro nuevas versiones en vivo de composiciones presentes en su disco debut, titulado Pedro María Ñankupel, el pirata de Chiloé(Independiente, 2018), es lo que nos ofrece Wichañe en “Aparejos”, primer registro en vivo que esta agrupación chilota lanzará el próximo sábado 12 de junio a través de Spotify

También estará presente en este trabajo una remezcla de una composición originada en dicha sesión en vivo y que cuenta con el trabajo poético de la escritora castreña Patricia Águila. 

Este registro sonoro y audiovisual fue realizado en un fogón del sector de Ten Ten de la capital chilota en agosto de 2020. 

Cristian Vargas, integrante de Wichañe, indicó que “este trabajo musical nacióa partir del proyecto colectivo denominado Aparejos, desarrollado por la cooperativa Newentun, el cual integró variadas formas de expresión artística, entre las que cuenta la poesía, el cine, la danza y la actuación”.

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Por su parte Pablo Córdova Haiquipán, también integrante de la agrupación chilota, explicó que “si bien la música es parte de nuestro primer trabajo musical, los temas elegidos para la sesión cuentan con nuevos arreglos; hay una madurez de la música y de la banda. Además,  la idea era intencionar una experiencia sonora concordante con la estética de la producción audiovisual”. 

Esta sesión fue grabada por La Otra Mano Estudios, mezclada y masterizada por el ingeniero Felipe Espinosa. “Aparejos” también estará disponible para ser descargado desde el sitio web de la banda, www.wichañe.cl

El tracklist contiene “Maldigo”, “Lo que no contaron”, “Melinka”, “Loberos” y “Ñankupel”.

“Aparejos” es un cortometraje nacido en tiempos de pandemia y que presenta desde la visión de sus creadores y, en un lenguaje poco convencional para estas latitudes insulares, parte de la historia de Pedro María Ñankupel y su compañera Pabla Llancalahuén.

Por| Miguel Negrón Oyarzo | Foto cedida.